Harruinado
22/10/25 18:54
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Carteras Gestores "estrella".....
Mientras gran parte de Wall Street se deja arrastrar por el entusiasmo desmedido de la inteligencia artificial, el fondo de cobertura Greenlight Capital, dirigido por el veterano inversor David Einhorn, ha decidido tomar una dirección distinta.En su última carta trimestral, el gestor explica que prefiere apostar por un pequeño valor biotecnológico antes que participar en lo que considera una burbuja de expectativas difícil de justificar.Hace unas semanas, Einhorn ya había advertido que las cifras que rodean a la inteligencia artificial “son tan extremas que resulta muy difícil entenderlas”. El gestor, que ganó fama anticipando el colapso de Lehman Brothers antes de la crisis financiera de 2008, subraya ahora que “cuando se trata de la IA, las matemáticas importan: los números deben cuadrar, y en este momento, simplemente no lo hacen”.Greenlight cita un informe de McKinsey & Company que estima una inversión global de 6,7 billones de dólares en centros de datos hasta 2030. Para que ese gasto sea rentable, calcula el fondo, sería necesario generar unos 2 billones en ingresos anuales en el mismo horizonte. “Algo tendrá que ceder”, comenta la firma, aludiendo al fenómeno que en su día hizo estallar la burbuja de internet: el momento en que el último comprador compra y el último vendedor en corto se cubre.A pesar de la fortaleza del S&P 500, que sube un 14,8% en 2025, los fondos de Greenlight apenas avanzan 0,4% tras un trimestre negativo del -3,6%. El propio Einhorn admite que ha sido un ejercicio difícil para quienes están fuera del universo de la IA: “Ha sido un gran año para las compañías centrales de esa narrativa, pero mucho más complicado para el resto de la economía”.Aun así, el gestor no se arrepiente. “Otros lo están haciendo mejor, pero muchos están asumiendo riesgos que no nos resultan cómodos”, señala, reafirmando una visión prudente: “Nos encontramos en el mercado más caro que hemos visto, y no vemos alternativa mejor que mantener la cautela”.La apuesta: Coya TherapeuticsEn este contexto, Greenlight ha incrementado su posición en Coya Therapeutics (COYA), una pequeña biotecnológica con una capitalización cercana a los 100 millones de dólares. La compañía ha iniciado ensayos clínicos con un tratamiento experimental contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA o enfermedad de Lou Gehrig), y el fondo considera que el proyecto tiene “una excelente posibilidad” de recibir una vía acelerada de aprobación por parte de la FDA, si los resultados son positivos.“En un momento en el que se financian planes de negocio basados poco más que en una presentación de PowerPoint con valoraciones multimillonarias, preferimos especular con Coya a 100 millones”, explica la carta del fondo. Greenlight figura actualmente como su mayor accionista.Otras posiciones destacadasAdemás de Coya, la firma ha tomado una posición media en Pacific Gas & Electric (PCG), la eléctrica californiana castigada por los incendios forestales de los últimos años. El fondo espera que el apoyo estatal a los mecanismos de compensación mejore la percepción del mercado y reduzca el descuento de la acción respecto a sus comparables del sector.Entre los aciertos recientes destaca la revalorización de Green Brick Partners (GRBK), impulsada por el rally del oro, aunque parte de esas ganancias se compensaron con coberturas en el sector inmobiliario. Greenlight también cerró con beneficios su inversión en Teck Resources (TECK), si bien expresó decepción por su escisión del negocio de carbón y su fusión “entre iguales” con Anglo American (AAL).Un mercado saturado de expectativasMientras tanto, el mercado sigue dominado por el gasto masivo en inteligencia artificial. El anuncio de Meta Platforms de un acuerdo de financiación privada récord de 27.000 millones de dólares para construir un centro de datos en Luisiana es solo el último ejemplo de cifras que rozan lo irreal.En este entorno, Greenlight se mantiene firme: prefiere la prudencia y el análisis riguroso frente a la euforia colectiva. Como sugiere Einhorn, en un mercado donde el entusiasmo se impone a la lógica, no participar también puede ser una forma de ganar. B. Kollmeyer