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Participaciones del usuario Harruinado - Bolsa

Harruinado 16/04/26 12:59
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Que bonita es la primavera... la sangre altera.. y hasta los mas feroces enemigos se toman un cafe para dos fumando un cigarrillo a medias, ensalzando la mistad y guardando las bombas por si se rompe el idilio y aparece otra u otro con mas cualidades o calidades...GRAFICO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa suaves compras este jueves, en una sesión en la que el S&P 500 y el Nasdaq buscan renovar máximos históricos, a medida que se mantienen las expectativas de una segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán antes de que expire el alto el fuego temporal."El reinicio previsto en las negociaciones entre EEUU e Irán reduce el riesgo a ver una interrupción prolongada del suministro energético mientras se normaliza el precio del petróleo. Esto es clave para contener la subida en las perspectivas de inflación, resta presión a los bancos centrales y permite que afloje la rentabilidad/TIR exigida a los bonos de referencia", valoran en Bankinter.Y es que, en general, el contexto para el mercado es positivo debido a que el alto el fuego entre Washington y Teherán se mantiene, aunque todavía no hay fecha prevista para nuevas conversaciones entre ambos países, un hecho que, hasta el momento, tal y como explica Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, "solo ha tenido un impacto moderado en los mercados financieros".En este sentido, en Link Securities destacan que los inversores se muestran "animados" por las noticias sobre Oriente Medio, "que mencionan la posibilidad de una extensión del actual alto el fuego para poder seguir negociando y por los buenos resultados trimestrales que están dando a conocer las cotizadas, especialmente los grandes bancos, los cuales siguen destacando en sus conferencias con analistas y gestores la resistencia que está mostrando la economía estadounidense".Con todo, los estrategas de Bankinter advierten que no hay que lanzar las campanas al vuelo "porque no sería la primera vez que el flujo de noticias cambia de manera inesperada, pero la normalización del mercado que venimos defendiendo va tomando cuerpo".Es más, para Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell, "el optimismo del mercado podría ponerse a prueba si la retórica sobre el fin de los combates no se ve reflejada en la realidad más pronto que tarde".No obstante, en Bankinter abogan porque, mientras siga viva la esperanza de ver el final de la guerra durante los próximos días, el mercado debería mantener un tono positivo gracias a "un impacto limitado y pasajero del conflicto sobre la inflación y el crecimiento, así como por la solidez de los resultados".NETFLIX ENTRA EN ESCENAA nivel empresarial, la temporada de resultados del primer trimestre de 2026 es la gran protagonista y este jueves, al cierre de mercado tiene un nombre propio: Netlix. El gigante del streaming rendirá cuentas ante un mercado que buscará signos de que la compañía puede "seguir aumentando sus ingresos publicitarios"."Es probable que la atención se centre en la capacidad de la plataforma de streaming para seguir aumentando sus ingresos publicitarios -donde duplicar esta fuente de ingresos en 2025 significa que tendrá que superar un listón muy alto- y en cualquier previsión sobre el rendimiento de las últimas entregas de grandes series como Bridgerton y Stranger Things", aseguran los analistas de AJ Bell.En consenso de analistas espera un beneficio por acción (BPA) de 0,76 dólares, por encima de los 0,66 dólares por título cosechados en el mismo periodo del año anterior, y que los márgenes operativos aumenten hasta el 32,1%. Pero, más allá de Netflix, este jueves también será el turno de conocer las cifras de Bank of New York Mellon o PepsiCo.ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSEn el plano macro, la agenda económica de este jueves incluye los datos de paro semanal, que se espera muestren un ligero descenso hasta las 215.000 solicitudes desde las 219.000 de los siete días previos.En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 1,50% ($92,66) y el Brent avanza un 1,60% ($96,50). Por su parte, el euro se deprecia un 0,17% ($1,177), y la onza de oro gana un 0,21% ($4.832).La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,276% y el bitcoin retrocede un 0,50% ($74.588).
Harruinado 16/04/26 12:19
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Parece que Organon podría tener 2 competidores, el precio OPA podria estar entre los 12-18$.Supuestamente Sun Pharma lanzará oferta formal en 12000 millones de $, ya que parece que esta cerrando la financiación.Podría ser entorno a los 15$ si se produce por 12000 millones de $, el precio por acción depende de la deuda que se estime tiene Organon, que en teoría ronda los 8000 millones.Si entra en la puja Grunenthal, el máximo que podría pagar Sun sería 14,000 millones que podría acercarse a los 20$ según la deuda que tenga oficialmente Organon.De momento todo son rumores, pero parece que la oferta de Sun Pharma por 12000 millones podría lanzarse oficialmente en los próximos días.Saludos.
Harruinado 15/04/26 18:18
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
El petróleo se ha relajado por debajo de los 100 dólares, pero el riesgo geopolítico sigue intacto.Una nueva escalada podría afectar no solo al crudo, sino también a rutas clave para materias primas esenciales.Si la crisis se prolonga, la inflación y la política monetaria volverán al centro del mercado.El mercado quiere creer que lo peor de la crisis energética podría haber quedado atrás. La tregua de dos semanas ha dado algo de oxígeno y ha permitido que el crudo afloje desde los máximos recientes, pero conviene no confundir una pausa con una solución. La situación sigue siendo frágil: el estrecho de Ormuz no ha recuperado plenamente la normalidad y cualquier deterioro en las negociaciones podría devolver de golpe la tensión a los precios.Qué podría volver a disparar el mercado energéticoEl mayor riesgo es evidente. Si las conversaciones fracasan y el conflicto vuelve a intensificarse, Irán podría ampliar la presión más allá de su entorno inmediato y amenazar también el tránsito por Bab el Mandeb, otra arteria fundamental del comercio mundial. En ese escenario, el problema dejaría de ser serio para convertirse en sistémico, porque la interrupción del flujo energético global sería mucho más amplia.No hablamos solo de petróleo y gas. También están en juego rutas críticas para fertilizantes, ácido sulfúrico, aluminio y otras materias primas que afectan de forma directa a la industria global.Eso implica que una nueva sacudida no solo elevaría el precio del barril. También encarecería costes de producción, tensionaría cadenas de suministro y acabaría filtrándose a múltiples sectores, desde la industria pesada hasta el transporte y la alimentación.El coste de una crisis enquistadaIncluso sin una escalada inmediata, el simple mantenimiento del conflicto ya tiene consecuencias. Cuando la energía permanece cara durante tiempo suficiente, el daño se acumula poco a poco. Los países importadores son los primeros en notarlo, porque soportan una factura exterior más elevada y ven erosionada su capacidad de consumo y crecimiento.China empieza a ofrecer señales de esa presión. Un menor dinamismo en sus exportaciones refleja hasta qué punto el encarecimiento energético puede enfriar la actividad y restar fuerza a la demanda global. No es un detalle menor: cuando una gran economía pierde tracción, el impacto termina alcanzando al comercio internacional, a la producción industrial y, por extensión, a los mercados financieros.Inflación, tipos y mercado: la segunda derivadaEn Estados Unidos, el canal más claro de contagio está siendo la inflación. El repunte de la energía vuelve a presionar los precios y complica el escenario para la Reserva Federal. Si esta tensión se mantiene, la idea de recortes de tipos durante este año podría perder fuerza rápidamente.No solo subirían las cautelas del banco central. También aumentaría la presión sobre el consumidor, ya debilitado por unas expectativas de inflación más altas y por un deterioro visible en la confianza. Cuando coinciden energía cara, inflación persistente y crecimiento menos sólido, el mercado deja de centrarse en el alivio inmediato y vuelve a descontar un entorno mucho más incómodo para la renta variable.La clave no es solo si baja el petróleo hoy. La clave real es si el conflicto se desinfla de verdad o si simplemente estamos ante una tregua temporal que el mercado está celebrando antes de tiempo.Por ahora, los inversores siguen agarrados al escenario optimista. Pero esa esperanza descansa sobre una base inestable. El petróleo ha cedido, sí, pero la crisis energética no puede darse por cerrada. Se ha moderado el miedo, no el riesgo.
Harruinado 15/04/26 18:17
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
Los grandes índices de Wall Street se acercan a zona de sobrecompra tras un rebote muy rápido.La última vez que el RSI estuvo en niveles similares, el Nasdaq y el S&P 500 corrigieron en las semanas siguientes.El fondo de mercado sigue siendo constructivo, pero a corto plazo crece el riesgo de pausa o consolidación.El fuerte rebote de la renta variable estadounidense empieza a dejar una señal técnica clara: el mercado podría estar corriendo demasiado en demasiado poco tiempo. Tras recuperar con rapidez todas las pérdidas provocadas por el conflicto con Irán y añadir nuevas subidas, índices como el S&P 500 y el Nasdaq Composite se acercan ya a una zona que muchos analistas técnicos identifican como de sobrecompra.La referencia más seguida en este caso es el RSI de 14 días, un indicador de momento que mide la intensidad de las subidas o bajadas recientes. Cuando cae por debajo de 30 suele interpretarse como señal de sobreventa; cuando supera 70, como advertencia de sobrecompra. No es una herramienta infalible, pero sí útil para detectar cuándo el mercado puede necesitar una pausa.Un rebote muy verticalEn el caso del Nasdaq, la recuperación ha sido especialmente intensa. El índice tecnológico encadenó una racha de diez sesiones consecutivas al alza, la más larga desde 2021, con una subida acumulada del 13,7%. Ese movimiento ha llevado su RSI desde 28,9 a finales de marzo, en plena zona de sobreventa, hasta 68,4, muy cerca ya del umbral clásico de sobrecompra.La comparación histórica no pasa inadvertida. La última vez que el RSI del Nasdaq estuvo en niveles similares, a finales de octubre, el índice terminó cediendo cerca de un 8% en las tres semanas posteriores. En el S&P 500 ocurre algo parecido: su RSI ha escalado desde 27,7 hasta 67, y cuando se situó en esa misma zona el pasado otoño el índice corrigió alrededor de un 3% poco después.El mensaje técnico es bastante directo: el mercado no tiene por qué girarse de inmediato, pero el ritmo del rebote empieza a ser lo bastante agresivo como para justificar una fase de consolidación a corto plazo.La amplitud también apunta a excesosNo solo el RSI está enviando una señal de advertencia. También la línea avance/descenso a 10 días, un indicador de amplitud que mide si las subidas están siendo respaldadas por un número amplio de valores o concentradas en unos pocos gigantes, ha pasado con rapidez de zona de sobreventa a zona de sobrecompra. Ese tipo de movimiento suele sugerir que puede aparecer una corrección técnica de corto plazo o, al menos, una reversión parcial del impulso.Aun así, el tono de fondo en Wall Street no se ha deteriorado. Algunos estrategas siguen defendiendo que, una vez se enfríen los indicadores de momento, el mercado podría retomar la tendencia alcista. En ese contexto, el S&P 500 vuelve a medirse con la zona de máximos históricos próxima a los 7.000 puntos, un nivel que sigue siendo la gran referencia psicológica y técnica del mercado.La lectura práctica para el inversor es sencilla: la tendencia puede seguir siendo alcista, pero entrar después de un tramo tan vertical eleva el riesgo de comprar justo antes de una corrección de corto plazo.En resumen, Wall Street mantiene una estructura de fondo sólida, pero a muy corto plazo el mercado empieza a mostrar síntomas de fatiga táctica. No sería extraño ver una pausa, una consolidación lateral o incluso un pequeño retroceso antes de intentar un nuevo ataque a máximos.
Harruinado 15/04/26 18:15
Ha respondido al tema Carteras Gestores "estrella".....
Evercore ISI inicia cobertura sobre Sandisk con recomendación de outperform y un precio objetivo de 1.200 dólares.El escenario más optimista de la firma eleva la valoración hasta 2.600 dólares por acción.La tesis se apoya en el auge del almacenamiento para IA, la escasez de oferta y una posible mejora de márgenes y caja.Evercore ISI ha decidido posicionarse de forma claramente alcista sobre Sandisk, iniciando cobertura con una recomendación de outperform y un precio objetivo de 1.200 dólares por acción. Esa valoración implicaba un potencial de subida del 26% respecto al cierre previo. Pero lo realmente llamativo no es tanto ese objetivo base como el escenario más agresivo que maneja la firma: en su caso alcista, la acción podría llegar hasta los 2.600 dólares, lo que supondría una revalorización del 173%.El movimiento no llega en un contexto de debilidad, precisamente. Sandisk ya acumula una subida de más del 290% en lo que va de año, impulsada por el fuerte tirón de la demanda de chips vinculados al ecosistema de la inteligencia artificial. Aun así, en Evercore consideran que la historia no está agotada y que todavía hay recorrido adicional si se cumplen varios catalizadores operativos y financieros.El almacenamiento, una de las grandes palancas de la IALa tesis central de Evercore pasa por una idea muy concreta: Sandisk está expuesta a una de las áreas más atractivas de toda la cadena de infraestructura de la IA, el almacenamiento de datos. Según la firma, la demanda en este segmento sigue acelerándose mientras la oferta continúa siendo limitada, al menos hasta 2028 y posiblemente más allá. Ese desequilibrio entre oferta y demanda crea un entorno especialmente favorable para sostener precios, mejorar mezcla de producto y reforzar la rentabilidad del sector.La clave de la tesis alcista no es solo que Sandisk venda más, sino que venda mejor: más exposición a almacenamiento empresarial, más presencia en nube y una industria menos obsesionada con crecer en volumen a cualquier precio.En este contexto, Evercore cree que el mercado aún no ha descontado del todo el impacto de futuras revisiones al alza en beneficios, el cambio de mix hacia SSD empresariales y una posible reevaluación del múltiplo al que cotiza la compañía. Es decir, no solo esperan mejora en las cuentas, sino también una mayor disposición del mercado a pagar más por esos beneficios.Más márgenes, más caja y retorno al accionistaOtro de los pilares del argumento de Evercore es que Sandisk podría entrar en una fase de expansión sostenida de márgenes y de flujo de caja libre. La firma considera que el sector está priorizando cada vez más el equilibrio entre oferta y demanda y la optimización del retorno, en lugar de centrarse únicamente en el crecimiento bruto de bits. Ese cambio de disciplina suele ser una señal muy positiva en industrias cíclicas como la memoria.Además, el mayor peso del negocio vinculado a clientes empresariales y de nube debería dar a Sandisk una trayectoria de crecimiento más sólida y, sobre todo, más diversificada. A eso se suma otro posible catalizador: Evercore espera que la compañía termine iniciando programas de recompra de acciones, lo que abriría una nueva vía de retorno de capital al accionista.El problema aquí es evidente: cuando una acción ya se ha disparado tanto, el margen para el error se reduce mucho. La historia puede seguir funcionando, pero cualquier decepción en precios, demanda o ejecución puede provocar correcciones violentas.En resumen, Evercore ISI se suma al entusiasmo sobre Sandisk con una tesis claramente agresiva: fuerte exposición a la infraestructura de IA, oferta ajustada, mejora del mix, mayor rentabilidad y eventual retorno de capital. El caso tiene lógica, pero también exige disciplina. Después de una subida de semejante magnitud, ya no basta con contar una buena historia: ahora hay que seguir entregando números que la justifiquen.
Harruinado 15/04/26 18:13
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
BTIG cree que el sector software ha formado suelo tras un arranque muy duro en 2026.El ETF IGV ha recuperado niveles técnicos relevantes y mejora su momentum desde zonas extremas de sobreventa.La tesis sigue siendo táctica: hay rebote y base de corto plazo, pero el fondo del debate sobre la IA sigue abierto.Después de varios meses muy duros para las compañías de software, empieza a aparecer una idea que hasta hace poco parecía prematura: el castigo podría haber encontrado un suelo provisional. Al menos esa es la lectura que hace BTIG, que considera que el grupo ha dejado atrás la fase más aguda del deterioro técnico y que, en el corto plazo, el sesgo deja de ser claramente bajista.Un rebote técnico que empieza a ganar credibilidadLa referencia utilizada por BTIG es el iShares Expanded Tech-Software ETF, uno de los vehículos más seguidos para medir el pulso del sector. Según la firma, el comportamiento reciente empieza a ser más constructivo de lo que parecía hace solo unas semanas. El dato técnico más citado es la mejora del RSI, que ha rebotado con fuerza desde niveles de sobreventa extrema y sugiere que la presión vendedora más agresiva podría haberse agotado.Además, el ETF ha logrado recuperar con rapidez una zona que había perdido brevemente este mes. Ese movimiento, acompañado de volumen sólido, refuerza la idea de que el mercado ya no está tan cómodo apostando a la baja contra el grupo. No es una señal definitiva de cambio estructural, pero sí una pista relevante de que el peor tramo del ajuste podría haber pasado.Cuando un sector deja de caer pese a venir de una capitulación fuerte, el mensaje suele ser claro: vender tarde empieza a ser bastante menos rentable que semanas atrás.De favorito del mercado a sector cuestionadoLo llamativo del giro es que llega después de un cambio de narrativa muy brusco. El software había sido uno de los grandes ganadores del mercado en los últimos años, con una revalorización muy fuerte apoyada en crecimiento, márgenes elevados y múltiplos exigentes. Pero en 2026 esa historia se torció con rapidez.El motivo central ha sido el miedo a que la inteligencia artificial termine erosionando parte del valor que históricamente justificaba muchas compañías de software. El mercado ha empezado a preguntarse si algunas funciones que antes exigían licencias caras, equipos amplios y desarrollos largos podrán replicarse ahora a un coste mucho menor. Y cuando el mercado empieza a dudar del foso competitivo de un sector, el castigo suele ser severo.La IA sigue siendo la gran amenaza de fondoEse es el verdadero punto delicado. Que el sector pueda haber hecho suelo no significa que el debate haya desaparecido. Al contrario: lo que probablemente está diciendo el mercado es que el ajuste ha sido tan rápido y tan intenso que, al menos de momento, ya refleja una parte importante del miedo.La presión aumentó aún más tras conocer el fuerte crecimiento de ciertas plataformas de inteligencia artificial, lo que reforzó la sensación de que el software tradicional podría enfrentarse a una competencia mucho más agresiva de la que se descontaba hace apenas unos trimestres. Esa preocupación sigue ahí, y no conviene ignorarla. Lo único que cambia ahora es que el mercado podría haber pasado de una fase de pánico a una fase de selección.El suelo técnico no elimina el riesgo fundamental. Solo indica que, tras una corrección muy violenta, el mercado puede necesitar mejores argumentos para seguir castigando al sector al mismo ritmo.Qué implica esto para el inversorLa lectura más útil no es pensar que todo vuelve a ser alcista, sino entender que el sector podría estar entrando en una zona más operable. Si el suelo aguanta, el software podría ofrecer un rebote más serio del que muchos esperaban. Pero si pierde de nuevo los mínimos recientes, el mercado interpretará que el supuesto suelo era solo una pausa dentro de una tendencia todavía dañada.Por tanto, la clave no está en comprar el relato completo de recuperación, sino en vigilar si esta estabilización técnica se convierte en una base real. Ahí es donde empieza la diferencia entre un simple rebote de alivio y una oportunidad de verdad.
Harruinado 15/04/26 18:11
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
EDUARDO FAUS RENTA 4El precio se sitúa en el paso de la directriz alcista desde los mínimos de 2024, marcando un primer punto referente en 332 dólares, previo a la zona de 227 dólares, paso de directriz alcista desde 2023.Los parámetros en los indicadores han tendido a ofrecer buenos puntos de entrada de cara a los siguientes meses (+83% de probabilidad histórica de rentabilizar una compra con parámetros como los actuales, con una mediana de rentabilidad del 58% en menos de 10 meses). Llama la atención las estimaciones crecientes en sus márgenes y principales cifras de negocio a partir de este año, rompiendo la tendencia de años previos. La resistencia clave se sitúa en los máximos históricos de los últimos cuatro años, entre 415 y 500 dólares.EDUARDO FAUS.
Harruinado 15/04/26 14:30
Ha respondido al tema Preapertura Americana:
Seguimos con el fuerte rebote, yo creo que cuando se vuelve de esa manera con escalera alcista que yo la llamo, no es para superar máximos sino mas bien para entrar en un lateral, pero no hay una regla fija que no se pueda romper, y puede ser que el mercado rompa máximos y se marque otros nuevos máximos... no se debe jugar a saber que hará el mercado, sino en todo caso se debe jugar las cartas que el mercado te va lanzando...GRAFICO DIARIO NASDAQ100Wall Street anticipa cautela este miércoles con los inversores atentos a una posible reanudación de las negociaciones entre EEUU e Irán, mientras se mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ya está "plenamente implementado".En este sentido, Brad Cooper, comandante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), ha asegurado que "el bloqueo de los puertos iraníes se ha implementado completamente, mientras las fuerzas estadounidenses mantienen la superioridad marítima en Oriente Medio".Con todo, la expectativa de una segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán en los próximos dos días, antes de que expire el alto el fuego, está "generando alivio en los mercados", explican en Renta 4 Banco. "Irán estaría considerando detener sus barcos en el estrecho de Ormuz para facilitar las negociaciones, mientras que China hizo también declaraciones, advirtiendo a EEUU que su bloqueo del estrecho es un acto peligroso e irresponsable, a la vez que instaba a todas las partes a volver a la mesa de negociaciones".De hecho, para el analista Manuel Pinto, el mercado "ha cerrado el capítulo de la guerra" y las acciones miran hacia el futuro. "Los mercados no pueden permitirse esperar a que se resuelva un problema que dan por temporal, una dinámica que explica su comportamiento actual. La atención del mercado empieza a girar hacia lo realmente importante: resultados empresariales, datos económicos y decisiones de tipos".Por ello, tal y como valoran en Link Securities, "los inversores han optado por descontar que el conflicto de Oriente Medio va a finalizar en breve, lo que limitará el daño que ya están provocando en la economía mundial". No obstante, señalan que los mercados "no parecen preparados para un nuevo fracaso de las negociaciones de paz, algo que podría ocurrir, con los inversores mostrándose muy optimistas con relación al resultado de las mismas, dado el evidente interés del presidente estadounidense, Trump, por 'dar carpetazo' a este tema"."El problema es que ya no sólo depende de la voluntad de EEUU, sino que otras partes de la ecuación, tales como Irán o Israel, podrían poner trabas relevantes al escenario que han comenzado a descontar los inversores. Es por ello que, a pesar de la 'euforia' por lo que atraviesan los mercados en estos momentos, seguiríamos actuando con cierta prudencia, a la espera de que fructifiquen las mencionadas negociaciones y se alcance un acuerdo de paz duradero", subrayan estos expertos.LOS BANCOS SIGUEN RINDIENDO CUENTASPero, más allá de la geopolítica, el mercado también mira a los resultados del primer trimestre de 2026, con los grandes bancos de EEUU rindiendo cuentas. Este miércoles ha sido el turno de Bank of America (BofA) y Morgan Stanley, mientras que Netflix se confesará mañana.En el caso de BofA, el segundo mayor banco de Estados Unidos, ha aumentado un 16% su beneficio en el primer trimestre del año. En concreto, sus ganancias han pasado de 7.400 millones de dólares hace un año a los 8.600 millones conseguidos entre enero y marzo de 2026.Morgan Stanley, por su parte, ha registrado unas ganancias de 5.600 millones de dólares, o de 3,43 dólares por acción, en comparación con los 4.300 millones de dólares, o de 2,60 dólares por acción, del mismo periodo del año anterior."La temporada de resultados podría suponer un alivio para los inversores. Las previsiones de crecimiento de beneficios para el S&P 500 se sitúan en torno al 12-13% interanual, lo que sigue siendo un ritmo sólido y, además, sin revisiones negativas relevantes en las últimas semanas, mejorando ampliamente las expectativas generadas a finales del año pasado", añade Pinto.Aunque el foco del mercado estará en los mensajes que acompañen a los resultados. "En particular, la atención se centrará en la evolución del gasto en inversión (capex) y en el desarrollo del negocio vinculado a la inteligencia artificial y la nube, especialmente en el caso de las grandes tecnológicas. El verdadero factor de alivio no será únicamente que las compañías cumplan, sino que confirmen que este ciclo de inversión sigue siendo rentable y sostenible", remarca este estratega.ECONOMÍA Y OTROS MERCADOSA nivel macro, la agenda recoge la publicación del Libro Beige de la Reserva Federal (Fed), que que dará más información sobre la actividad y las expectativas económicas del país en un momento de incertidumbre por el impacto del conflicto en Oriente Medio.En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 1,48% ($92,63) y el Brent avanza un 1,46% ($96,17). Por su parte, el euro se deprecia un 0,12% ($1,1781), y la onza de oro pierde un 0,70% ($4.816).La rentabilidad del bono americano a 10 años se revaloriza al 4,264% y el bitcoin retrocede un 0,32% ($74.021).
Harruinado 15/04/26 11:43
Ha respondido al tema Rumores de mercado.
El S&P 500 ha regresado a las inmediaciones de sus máximos históricos y lo ha hecho con una velocidad que deja un mensaje bastante claro: el mercado ha decidido mirar más allá de la guerra con Irán y apostar por que la disrupción energética será temporal. El rebote ha sido lo bastante intenso como para borrar prácticamente todas las pérdidas acumuladas desde el inicio del conflicto, y eso obliga a centrar la atención en una pregunta concreta: qué podría estropear ahora esta recuperación.La respuesta que plantea Nicholas Colas, cofundador de DataTrek Research, es directa. Para que la bolsa estadounidense vuelva a sufrir una caída seria y ataque de nuevo los mínimos de marzo, el petróleo tendría que volver a dispararse con fuerza y marcar nuevos máximos del año. Mientras eso no ocurra, el mercado parece dispuesto a seguir concediendo el beneficio de la duda al escenario de desescalada.La bolsa ya está descontando que el shock energético será pasajeroEl comportamiento reciente de los precios refuerza esa idea. El mercado ha interpretado la caída del crudo como una señal de que la interrupción en el suministro no será lo bastante prolongada como para dañar de forma estructural el crecimiento o los beneficios empresariales. De hecho, uno de los argumentos centrales de DataTrek es que el propio mercado de acciones ya anticipó ese desenlace incluso antes de que el petróleo tocara techo.Ese detalle no es menor. Según esta lectura, las acciones tocaron suelo varios días antes que el crudo alcanzara su máximo, lo que sugiere que la renta variable ya estaba empezando a mirar más allá del pico de tensión. Y cuando eso ocurre, lo que suele venir después es una estabilización progresiva de las cotizaciones, siempre que la energía no vuelva a convertirse en un problema mayor.El mercado no está premiando la ausencia de riesgo. Está premiando la idea de que el riesgo energético no irá mucho más lejos.El nivel que vigila Wall Street está en el petróleo, no en la geopolíticaAquí está la clave del análisis. El factor que puede descarrilar el rebote no es tanto el ruido político o militar por sí solo, sino su traducción directa en el precio del crudo. En otras palabras, el mercado puede tolerar tensión geopolítica mientras no se transforme en una nueva escalada energética sostenida.Por eso el umbral que plantea DataTrek resulta tan relevante. Si el crudo estadounidense no supera claramente la zona de los máximos recientes y no rompe al alza hacia niveles superiores, el mercado tenderá a interpretar cualquier repunte como algo transitorio. Pero si el petróleo rompe con fuerza y vuelve a dispararse, entonces sí cambiaría el relato: reaparecería el miedo a recesión, a presión sobre márgenes y a un deterioro más serio del ciclo.Es una lógica bastante simple. La bolsa puede convivir con la incertidumbre; lo que le cuesta mucho más tolerar es un shock de energía persistente. Ahí es donde se destruye confianza, se comprimen valoraciones y se enfrían expectativas de beneficios.El precedente de 1990 refuerza la tesis optimistaPara defender esta visión, Colas recurre a un paralelismo histórico: la Guerra del Golfo de 1990. En aquel episodio, el petróleo alcanzó su máximo coincidiendo con el suelo de la bolsa estadounidense. A partir de ahí, el crudo corrigió y el S&P 500 no volvió a testear esos mínimos. La enseñanza que extrae DataTrek es clara: una vez que el petróleo toca techo, la renta variable tiende a estabilizarse.Obviamente, la historia no se repite de forma exacta. Pero sí ofrece un patrón útil: cuando el mercado percibe que el peor momento para la energía ha quedado atrás, las acciones suelen empezar a reconstruirse antes de que desaparezca del todo la incertidumbre geopolítica. Eso es precisamente lo que podría estar ocurriendo ahora.El paralelismo histórico no garantiza nada, pero sí apunta a una idea incómoda para los bajistas: si el crudo ya hizo lo peor, quizá el mercado también.El riesgo no ha desaparecido, solo se ha estrechadoAhora bien, conviene no confundir rebote con inmunidad. El mercado está cerca de máximos, sí, pero su margen de error también se ha reducido. Cuanto más arriba cotiza el índice, menos tolerancia tiene frente a una decepción. Y en este caso esa decepción tiene una forma bastante clara: un nuevo repunte violento del petróleo.Mientras el crudo permanezca contenido, el mercado puede seguir defendiendo la tesis de que el conflicto será manejable y de que los beneficios corporativos resistirán. Pero si el barril vuelve a dispararse, entonces el rebote actual quedará mucho más expuesto. Ahí volverían las dudas sobre inflación, tipos, crecimiento y márgenes empresariales.Nuestra lectura es bastante directa. El mercado ha recuperado terreno con mucha rapidez y eso demuestra fortaleza, pero también cierta complacencia. A estos niveles, ya no basta con que las noticias dejen de empeorar. Hace falta que el petróleo siga bajo control. Porque si no lo está, el argumento alcista pierde consistencia con rapidez.
Harruinado 15/04/26 11:41
Ha respondido al tema Historias de la Bolsa.
La historia no garantiza nada, pero sí deja avisos que conviene no ignorar. Y uno de ellos es claro: en los años de elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, la bolsa suele atravesar fases de volatilidad intensa y correcciones más profundas de lo normal. Eso es lo que lleva a algunos estrategas a pensar que, pese al reciente rebote, todavía no hemos visto necesariamente los mínimos del mercado.Un patrón histórico que obliga a ser prudentesSegún distintos análisis históricos citados por Brett Arends, en una parte relevante de los años electorales intermedios el S&P 500 llegó a sufrir descensos cercanos o superiores al 20%. Frente a eso, la caída registrada este año, en el entorno del 9%, parece relativamente modesta. La conclusión no es que el mercado tenga que caer más, pero sí que sería imprudente dar por cerrada la corrección solo porque los índices hayan recuperado parte del terreno perdido.A este patrón se suma otro elemento incómodo: la coincidencia con un entorno de transición monetaria, algo que históricamente también ha venido acompañado de episodios de tensión bursátil. Dicho de forma simple, 2026 reúne varios ingredientes que, por estadística, suelen traducirse en más inestabilidad.El error sería pensar que un retroceso moderado ya ha limpiado todos los excesos. La historia sugiere que eso no siempre basta.El problema puede estar en los márgenesOtro foco de riesgo está en las expectativas de beneficios. Parte del mercado sigue descontando márgenes empresariales muy elevados, pero ese escenario puede volverse demasiado optimista si continúan presionando al alza los costes energéticos y de materias primas. En otras palabras, muchas previsiones podrían estar subestimando el impacto real de los costes de producción sobre las cuentas empresariales.Ese punto es clave porque explica una de las mayores contradicciones actuales: la bolsa se mantiene cerca de máximos mientras el mercado ha ido renunciando a la idea de recortes de tipos agresivos por parte de la Fed. Si el dinero no se abarata y los costes suben, las valoraciones tendrán que justificarse con beneficios muy sólidos. Y eso no está garantizado.Mucho miedo en el discurso, poca capitulación en los hechosEl tercer elemento preocupante es el comportamiento real de los inversores. Hay inquietud sobre crecimiento, inflación y mercado, sí. Pero al mismo tiempo sigue sin verse una capitulación auténtica. Muchos gestores han elevado liquidez y reducido exposición a algunos sectores, pero continúan bastante invertidos en bolsa e incluso mantienen apetito por activos históricamente más volátiles.Esa combinación es peligrosa porque sugiere que el mercado está incómodo, pero no verdaderamente limpio. Y cuando no hay una venta profunda que purgue el exceso de optimismo, el ajuste puede reactivarse con facilidad ante cualquier decepción en beneficios, inflación o política monetaria.