Soñar e imaginar la utopía de las Finanzas Sostenibles y de la Economía Verde del horizonte 2050 con cero emisiones contaminantes es imprescindible. Pero en estos momentos la demanda y la combinación energética requiere más energía nuclear y gas, a incluir en taxonomía verde y sostenible.
Lejos quedan los tiempos, al menos para la Comisión Europea y la innovación tecnológica así como la peligrosa dependencia energética geopolítica, en que las autodenominadas fuerzas progresistas (sic) el ecologismo folclórico y demás familia propugnaban "energía nuclear, no gracias"
En su línea habitual Europa, la Europa de los 27 ya sin la gran potencia del Reino Unido, es normalmente una notable jaula de grillos en casi todos los temas. Con la energía y concretamente la nuclear cambia ahora por fin de criterio y quiere incluirla como verde y sostenible.
Mientras Europa languidece y la tradicional civilización judeo-cristiana que la sustentaba van adquiriendo progresiva borrosidad, Rusia que se ve ahora cada vez más en sintonía con China va adquiriendo cada vez más importancia en el complicado tablero geopolítico y en el mercado del gas.
Europa no está preparada para un consumo sólo dependiente de energías de máxima sostenibilidad como la eólica y la solar. La Comisión Europea sin cejar en objetivos cero contaminación para 2050 propone considerar energías verdes y sostenibles con determinadas condiciones el gas y la nuclear.
La dependencia energética europea, en general, y el peculiar diseño de formación de precios de la electricidad según un enfoque marginalista hacen que el gas y los derechos de emisión de C02 tengan una significativa importancia en los precios finales de la energía
Mientras la clase política se enfrasca en sus maniqueísmos de confrontación simplista, en sus ventas de humo ad calendas graecas, en sus cortinas de humo de marketing político, la veterana Europa languidece. El mercado del gas es un ejemplo de la falta de unidad y de visión geoestrátegica mundial.
Da toda la impresión, por los primeros compases del año que sí, que sigue la venta de humo y cortinas de humo, que es el eterno retorno de lo mismo, nada nuevo bajo el sol. Siguen falsos debates maniqueos sobre pensiones, capitalismo, mercado laboral, izquierda y derecha, prostitución, etc.
2022 va a ser un año caracterizado por una gran volatilidad en todo tipo de magnitudes, no sólo económicas y financieras. Por lo tanto con muchos escenarios de riesgo o incluso de alto riesgo, que pueden evaluarse en su caso con expectativas y probabilidades subjetivas de expertos.
Según datos oficiales de la CNMC, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en la factura de la electricidad, en promedio, el coste de la energía apenas llega al 30 por 100, el resto son impuestos (20%) y otros componentes.
La inflación es la corriente persistente al alza de los precios, un auténtico cáncer de la Economía y las Finanzas más peligroso cuanto mayor es ya que deprecia las unidades monetarias en cuanto a su poder adquisitivo de no ser que su perceptor tenga capacidad de cubrirse de ella.
Con las estimaciones que tenemos en este momento el año 2022 puede enmarcarse un una gran volatilidad e incertidumbre, como siempre que se habla de previsiones a futuro en una parcela de la realidad en la que la clave son las personas. El escenario más probable es de una crisis energética.
Las Finanzas y en general los mercados de todo tipo, tanto de la Economía de la Financiación como la Economía de la Inversión, no sólo tienen un pasado y un presente en el que se realizan transacciones y determinan precios, sino que en los mercados de futuros se anticipan precios futuros
En la segunda quincena de diciembre 2021 se han publicado por parte del Banco de España las proyecciones macroeconómicas para 2021-2024 y se indica que la inflación actual, bastante mayor que las previsiones hace un año, se aproxima al 6 por 100 y puede seguir en ese entorno a corto plazo.
Los diversos agentes económicos y financieros, los decisores en financiación e inversión, está afectados por los efectos derivados de la variabilidad de diversas magnitudes. Realmente todo se mueve tal y como indicaba el filósofo Heráclito y especialmente los tantos de interés.