El mercado no perdona, pero la falta de rigor tampoco. Estamos viendo cómo una acción se encamina a los 0,053 y otra a los 0,38, dejando una sensación de impotencia absoluta. Es una auténtica "tela de acción" que obliga a reflexionar sobre cómo se ha llegado hasta aquí.Lo más grave es el papel de la auditoría. No es comprensible que una empresa salga a bolsa y, en apenas siete meses, sufra un deterioro de más de 12 millones de euros. El auditor, cuyo foco estaba precisamente en los intangibles, no debería haberse limitado a verificar con su firma lo que indicaba la dirección. Ante un descuadre de tal magnitud, lo profesional y ético habría sido exigir una segunda valoración independiente en lugar de restar 12 millones de un plumazo, en 7 meses desde su salida a bolsa, para justificarse. Es necesario recordar que un auditor no trabaja para los directivos; su responsabilidad real es con los accionistas y con la integridad de la información financiera. Su labor es velar porque los datos reflejen el valor real de la compañía, no ser un brazo ejecutor de las decisiones de la cúpula.Ahora toca esperar a ver si alguien es capaz de firmar este despropósito, porque la situación ya ha puesto a todos en la palestra. En breve compartiré un resumen cronológico detallado para poner orden a este caos, para poner en orden, no para solucionarlo, sino para que todo el mundo sepa, que es lo que ha pasado a lo largo de estos 4 años, para que todo el mundo entienda, que nunca tenia que haber salido a bolsa, porque día tras día, mes tras mes, año tras año, se fue demostrando lo que desde el principio fue un desprosito.Sigo diciendo, que cuidado con los días previos a la defunción, suelen ser los de la ilusión antes de la certificación del difunto. Esto solo lo arregla , una única cosa, y es traer de vuelta toda la pasta que se fue en los continuos movimientos contables.Y así continuamente, tres meses antes, se paga con pasta de SUBSTRATE el 21% que ya entraremos en eso,Y poco después de pagar aquí, se saca hacia Subgen, a cambio de una deuda contable, que debiera de ser prioritaria para la supervivencia de la empresa.Y así continuamente, sino sale para un lado, sale para otro, pero aquí, lo único que entra son ampliaciones.