Ni idea de lo que dice, no le conozco, pero he vivido en Países Bajos durante muchísimos años. Recuerdo que por ser estudiante yo cobraba y tenía derecho a transporte público ilimitado gratuito para todo el país. El paro era de hasta cinco años (70% de salario, con un tope muy elevado, 40.000 euros o más) y no había copago en sanidad. Y luego está el subsidio muy generoso para los que agotan el paro y no tienen otros ingresos. Había subvenciones para que los padres llevaran a los hijos a las guarderías, también para la gente adinerada, subsidio para el alquiler de la vivienda, etc. Más de la mitad de las viviendas eran de alquiler público, los que compraban vivienda eran una minoría.Los impuestos eran elevados, hasta el 60% del IRPF, 80 euros mensuales por el impuesto de circulación, y más de 100 por el de sanidad (público). Eso hace hace más de veinte años. Pero se podían desgrabar muchas cosas. Y recibías cosas a cambio, como carreteras en perfecto estado, un buen sistema de salud, un buen sistema de educación ilimitado, trenes y autobuses por todo el país cada treinta minutos como máximo, seguridad laboral, vivienda, etc.Ninguna empresa trataba mal a los empleados porque se quedaba sin ellos, los empleados no temían cambiar de trabajo, o emprender por cuenta propia, y casi no había paro. No se negociaba sólo el salario, también compensación del transporte, pluses, plan de pensiones, etc.Si recibes lo que pagas, a la gente no le importa pagar impuestos, y el país funciona. Siempre hay alguien que se aprovecha del sistema, pero es una minoría.El problema es cuando entra en juego la corrupción y el dinero que se paga se pierde por el camino y no vuelve al ciudadano. Por aquella época allí no había corrupción, ahora la hay, pero poca.Estaría encantado de pagar también aquí en España el 60% del salario en impuestos, a cambio de tener un país sin corrupción, un buen trabajo, vivienda, estudios y seguridad social garantizados. Un país donde la gente no tiene miedo alguno a perder el trabajo es infinitamente más eficiente que cualquier otra cosa, porque los empleados acaban allí donde mejor funcionan, donde más contribuyen y donde más reciben.Ese sistema en Europa lo han ido desmontando poco a poco y se ha ido cambiando por la desigualdad.Saludos