carlos2011
05/02/26 08:29
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Pulso de Mercado: Intradía
El gasto en prestaciones de paro crece un 40% en la era Sánchez y supera los 24.400 millones al año En los últimos ocho años, el mercado laboral español ha protagonizado una paradoja difícil de entender: la cifra de desempleados se ha reducido un 23%, pero el gasto en prestaciones y subsidios se ha disparado un 39,8% y el número de beneficiarios ha vuelto a la cota de los 1,8 millones de personas. Unas cifras que se explican por los cambios introducidos en las prestaciones por los tres ejecutivos que ha liderado Pedro Sánchez desde su llegada a Moncloa.España destinó 24.421 millones de euros al pago de prestaciones por desempleo en 2025, la cifra más elevada desde la pandemia y que supera con creces los registros de los años anteriores hasta 2014, cuando España empezaba a dejar atrás la Gran Recesión. En 2018 registraron su menor valor desde la crisis, con 17.469,3 millones, 6.952 millones menos que en 2025. Entonces había 1,8 millones de beneficiarios, prácticamente los mismos que hoy.En este tiempo, la prestación contributiva ha crecido un 24%, pasando de 824 euros a 1.004 euros en 2025. Es el primer año en el que se supera este umbral en toda la serie histórica, lo que responde a un incremento nominal de los salarios sobre los que se calculan, pero también a cambios legales que afectan a la cuantía, como el menor recorte cuando se superan los seis meses de percepción. Sin embargo, los periodos de reconocimiento no han aumentado sustancialmente: en 2018 alcanzaban una media de 13,95 meses y en 2025 de 14,18 meses. Que las prestaciones son más altas, pero no se cobran durante periodos más largos, apunta a que también se ha producido un cambio en las características de los desempleados (llegan desde salarios más altos), pero no en la duración mayor de los empleos que pierden: es decir, el periodo cotizado que genera el derecho a cobrar la prestación.Así las cosas, las prestaciones llevan varios años comportándose a la inversa del paro, una tendencia acentuada tras la pandemia y marcada por los cambios introducidos por el Gobierno en las prestaciones, pero también por factores como el mayor peso del desempleo de mayores de 45 años (que acumulan más cotización para cobrar el paro que los jóvenes), así como el incremento de los despidos tras la reforma laboral y el peso de los fijos discontinuos. El gasto en prestaciones de paro crece un 40% en la era Sánchez y supera los 24.400 millones al año