La Seguridad Social es el pilar de nuestro sistema de protección de prestaciones de asistencia sanitaria y pensiones. Sin embargo, ya son muchos los economistas especializados en sistemas de financiación, los que anticipan una posible quiebra de la Seguridad Social.
España es un país de propiedades inmobiliarias donde más del 70 por ciento de la riqueza de las familias se encuentra en que su vivienda habitual es en propiedad. Esto hace que esa fuente de ahorro pueda ser susceptible de convertirse en liquidez sin dejar de morar en la vivienda habitual.
Al pequeño ahorrador-inversor se considera, para los colocadores de mercado, como el consumidor final de los productos más simples hasta los más complicados que ofrecen los comercializadores. A partir de ese momento, las desgracias y cuitas parece que se convierten en sus aliadas más pegadizas.
La diferencia fundamental entre un inversor y un jugador de Bolsa está en la forma de pensar.
Si hay una fecha por excelencia marcada en el calendario para los amantes del consumismo esa es el “Black Friday” (“Viernes Negro”).
Existen muchas paradojas en la vida, pero la de intentar relacionar el dinero con la espiritualidad, quizás sea una de las más complejas. Algo complicado debe de ser porque la mayoría de las creencias entran en discordia al hablar de dinero y espiritualidad.
El binomio riesgo-inversión convive en simbiosis porque una buena inversión pasa por una adecuada gestión del riesgo. Los riesgos no sólo vienen asociados a las vicisitudes del Mercado, vienen también por el camino geopolítico, por el del cambio climático o por el epidemiológico.
Ahora que peligra el futuro de las pensiones, el “Movimiento FIRE” asegura que es posible jubilarse antes de cumplir los 50 años (incluso antes de los 40) cambiando, únicamente, el estilo de vida.
El pasado 31 de octubre, de una forma prácticamente desapercibida, se celebró el Día Mundial del Ahorro. Esta iniciativa, instituida por el Congreso Internacional del Ahorro en 1924, pretende movilizar a la ciudadanía hacia una mejor planificación de las finanzas personales y familiares.
Nuestra Seguridad Social actual, cuyo primer acercamiento data de finales del siglo XIX, surge en 1963 al crearse la primera Ley de Bases de la Seguridad Social, precursora ésta de la Ley General de la Seguridad Social que entró en vigor el 1 de enero de 1997.
Nadie dijo que navegar por el mar de los Mercados Financieros fuese fácil: ni estando en calma se está libre de peligros. Este mar, no está libre de riesgos en ningún momento. Riesgos que, en su mayoría, son explícitos al ahorrador y al inversor doméstico. Los cantos de sirena y los tiburones...
A raíz de este pequeño revuelo que se ha formado entorno a los recientes exámenes de la EVAU o EBAU, según corresponda, me he preguntado qué utilidad tiene en la vida cotidiana algunos conceptos que estudié en la infancia y en la adolescencia.
Para poder invertir, en cualquiera de sus versiones, primero hay que ahorrar. Y aquí es donde surge el primer problema. Ser ahorrador en la situación actual es sumamente complicado y, por si fuera poco, nos inculcan que debemos ser más consumidores que nunca.
Al pequeño inversor no se le ponen las cosas fáciles cuando tiene que tomar decisiones, en un momento como el actual, donde se cierne sobre él la confusión de hacia dónde tenderán los Mercados Financieros.
Leí la entrevista que una publicación económica le hizo a un gestor de un megafondo cuya política de inversión estaba basada en la renta variable. Explicaba cómo, era capaz de romper soportes o resistencias a su antojo, con la única intención de equivocar al “pobre incauto inversor particular”.