Australia rompe el guion de los bancos centrales y lanza un aviso global sobre los tipos de interés: no hay que dar nada por sentado
En medio de la maraña de importantes bancos centrales que la semana pasada tuvieron reuniones de política monetaria, pasó desapercibido uno que cambió el paso repentinamente. Cuando la mayoría de bancos centrales de las economías avanzadas, a excepción de Japón, se encuentran inmersos en ciclos de flexibilización o relajamiento, el de Australia dio un giro de 180 grados y aprobó la primera subida de tipos de 2026 entre sus pares. Las autoridades australianas se han visto sorprendidas por la recuperación de los precios y su brusco volantazo tras un corto y superficial ciclo de relajación el año pasado manda una lección al resto: no se puede dar nada por sentado en política monetaria.
El pasado martes, la junta del Banco de la Reserva de Australia (RBA por sus siglas en inglés) aumentó su tipo de interés oficial del 3,6% al 3,85% en una decisión unánime, revirtiendo parcialmente los recortes de tipos del año pasado. El resultado fue anticipado por la mayoría de los economistas y operadores, y refleja los datos que muestran una economía más fuerte que se enfrenta a limitaciones de capacidad.
Aunque el consejo advirtió en su comunicado que "es probable que la inflación se mantenga por encima del objetivo durante algún tiempo", la gobernadora Michele Bullock evitó en una rueda de prensa cualquier indicio de que fuera posible un nuevo endurecimiento. "No sé si se trata de un ciclo, pero sin duda es un ajuste", respondió cuando se le preguntó si el banco se encontraba en una nueva fase de endurecimiento. "No está claro en ningún sentido". Muchos economistas, incluidos los del principal prestamista del país, el Commonwealth Bank of Australia, esperan que el RBA vuelva a actuar en mayo, aunque
el camino a seguir no está claro.
Australia rompe el guion de los bancos centrales y lanza un aviso global sobre los tipos de interés: no hay que dar nada por sentado