Con esta entrada inicio una serie de artículos donde trataré de explicar por qué creo que se avecina de inmediato una ola de inversión relacionada con la mitigación del cambio climático.
Ya habrá tiempo de analizar las consecuencias del movimiento en el tablero energético mundial. Baste decir que, aunque se trataba de una posibilidad real, me ha pillado fuera de juego. Hoy día no soy accionista de Solarcity.
Desde que publiqué el post Solar City (SCTY) cotiza por debajo de su valor contable, la evolución de la cotización de la empresa ha sido magnífica, contando con sesiones donde el valor se ha disparado a ritmo de dos dígitos, supongo que apoyado tanto por las conclusiones del Acuerdo de París
Una ESE o empresa de servicios energéticos es una entidad que, asumiendo el riesgo de adelantar la inversión, lo que en inglés se conoce como "upfront costs", es capaz de proporcionar un ahorro energético y también económico a su cliente, ahorro que compartirán la empresa y el cliente.
La negativa del mayor productor y exportador de crudo del planeta a cerrar el grifo, Arabia Saudí, está propiciando un duro golpe al precio del crudo, que está experimentando una bajada como pocas veces se ha visto.
En la última entrada que escribí con ínfulas de Nostradamus me mostraba más proclive a operar en el mercado americano que en el nacional o europeo. Los resultados han sido en general bastante buenos.
Cuando uno tiene que elegir una cierta empresa en bolsa, suele fijarse, si se trata de un sector dinámico, en aquellas que tienen ventaja competitiva. Es lo que los value llaman moat y que tan brillantemente nos definen en sus blogs Sabiopelotas, Lancastergate, Alex Estebaranz, Nowitzki71 o Tywin Lannister y otros foreros value de renombrada fama en el foro de bolsa.
n su día, y tras la confirmación de que Obama seguiría siendo presidente, pronostiqué buenos tiempos para las empresas americanas de energías renovables. También mencioné al fabricante de coches eléctricos TSLA y a alguna empresa española con intereses en Estados Unidos.
Vamos a comentar como fueron, y están yendo, las entradas y tomas de posición descritas en el post anterior. El call spread a Exxon ha resultado ser una máquina de hacer dinero. No es mérito mío, sino del petróleo. De hecho la correlación entre Exxon y otras petroleras es enorme, así como su correlcación con el precio del crudo. La mitad de la posición se ha adaptado a la idea del maestro
Tengo mucha confianza en el negocio de Solar City (SCTY). No se trata sólo de que me haya dado muchas alegrías, que he compartido con ustedes en este blog. Además creo firmemente en la proyección brutal de su negocio, tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Cual si de un gran gurú de la especulación me tratara voy a hacer una entrada detallando algunos de mis movimientos actuales y los previstos. Espero que se rían de mis ínfulas de grandeza, que digo de grandeza, ¡de oráculo! y saquen algún fallo a mis movimientos.
En el anterior artículo que escribí sobre First Solar (FSLR) destaqué la oportunidad que nos daba Goldman Sachs de entrar en la compañía tras haber dictaminado que su negocio iba a ser pírrico comparado con el de Solar City (SCTY).
Goldman Sachs decidió ayer que las empresas solares de EE.UU. que estaban volcadas en el negocio residencial son oro puro mientras que las que no tocan ese segmento son basura.
Ayer me decía un amigo que no entendía por que estaba tan cabreado con la nueva reforma energética, que si el gobierno había optado por inventarse una tarifa de respaldo para obstaculizar el desarrollo del balance neto en renovables era porque no debe ser interesante desde el punto de vista energético o económico.
Quienes me conocen dicen que soy pesimista. Pero quienes me conocen muy bien saben que soy una persona muy optimista empeñada en no creerse las cosas a la primera. Por eso he optado por la segunda opción con las debidas reservas. Esas reservas se refieren a hablar sobre el país que me vio nacer, España.
En su día presenté a Solar City como una de las empresas "promesa" capaz de liderar un cambio de modelo energético en Estados Unidos, llevando la democratización de la energía a los ciudadanos.