Del consumidor tradicional al ‘e-consummer’
25/03/2014
No pasa un solo día en el trabajo sin que alguno de mis compañeros de la oficina reciba un paquete de algún producto que se han comprado por Internet. Ya sean libros, tecnología, ropa… cualquier cosa que encuentras a pie de calle la puedes comprar en la red a través de plataformas como Amazon o Ebay. La cuestión es que en la oficina el perfil de consumidor es joven y está muy familiarizado con las nuevas tecnologías. Por ello, su esceticismo y aprehensión es menor a la hora de comprar desde el sofá de casa o su puesto de trabajo. Pero… ¿qué ocurre con aquellas personas que no creen nada o que, poco a poco, se dejan llevar por las tendencias de compra online?
¿Cómo ha evolucionado el consumidor?
Según un estudio de Experian Marketing Services y Research Now, Hábitos de compra offline y online del consumidor español en el sector retail, existen 4 tipos de consumidor: tradicional, onliner ocasional, mixto y digital.
◾consumidor tradicional (22,9%): su perfil –como su propio nombre indica- está compuesto por personas en plena madurez, no activas, con un nivel de estudios más bajo o casi inexistente y suele comprar en los establecimientos o puestos con la tarjeta o dinero líquido.
◾onliner ocasional (52,8%): un individuo adulto, urbanita y laboralmente activo. Además, ha dejado invadirse por las nuevas tecnologías. La gran mayoría de sus compras están dirigidas a los servicios del banco, tecnología del hogar, viajes, hoteles, etc.
◾consumidor mixto (19,2%): compra en línea cualquier tipo de producto (alimentación, mobiliario, automoción, etc.), pero la gran mayoría de sus adquisiciones son viajes, hoteles, coches de alquiler, software y servicios bancarios. Suele ser menor de 35 años (jóvenes), con un capital académico alto y un contrato de trabajo indefinido.
◾consumidor digital (5,1%): el que menor representación tiene en el consumo de productos en red. La actividad en cuanto a sus gastos son 100% online y su perfil puede variar de edad, nivel de estudios, posibles económicos, ocupación laboral, etc.
Los últimos tres tipos de consumidor tienen un mínimo de conocimientos tecnológicos adquiridos por su adaptación y empatía de cara a las tecnologías. De hecho, comprar viajes, reservar habitaciones de hotel, planes de ocio y alquileres de coche son el denominador común de todos ellos. No obstante, cada uno tiene un perfil diferente, en función del nivel de penetración y confianza en las tecnologías en su día a día. No existiría dicha división sino halláramos una evolución en los hábitos de consumo, que ha ido en paralelo a la progresiva llegada y uso de las tecnologías en nuestras vidas.
Un consumidor más informado
Ya sea a través de Internet o en el comercio, el 88% de los interesados en un producto o servicio consultan y se informan en Internet antes de adquirirlo. Incluso los perfiles cuyas compras son mayoritariamente hoteles, viajes y ocio, contrastan datos e información, antes de realizar cualquier tipo de pago online. En otras palabras, los clientes tienen la opción de estudiar las diferentes variantes de un producto, tanto en calidad, gama y precio. Con esto se ha conseguido reducir el número de compras impulsivas en general.
Por tanto, gracias a las redes LTE y 3G y a la instalación de puntos WiFi en los comercios o lugares públicos –que ofrecen una alternativa a la saturación de las primeras-, cualquier persona con un dispositivo inteligente que quiera comprar un producto o servicio ofrecido en retails o en la calle, podrá realizar sus compras a un precio más económico, o beneficiándose de alguna promoción que en tienda no hubiera.
http://www.lavidawifi.com/2014/03/del-consumidor-tradicional-al-e-consummer/