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Los Hunt Brothers, los culpables del anterior máximo del precio de la plata

Si hay un activo que ha destacado en el año 2025 ese ha sido la plata. Nada más y nada menos que un 146,8% de rentabilidad acumulada, tras un desempeño bastante gris, casi siempre a remolque del oro, las últimas décadas. Nadie sabe si la explosión del pasado año es una "regularización" necesaria en su comportamiento histórico o un caso puntual pero es curioso que este metal tiene un antecedente similar en sus anteriores máximos históricos.

En la década de 1970, el mercado de commodities fue testigo de uno de los episodios más dramáticos de manipulación financiera: el intento de los hermanos Hunt —Nelson Bunker Hunt, William Herbert Hunt y Lamar Hunt— de acaparar el mercado mundial de la plata. Herederos de una fortuna petrolera construida por su padre, H.L. Hunt, estos millonarios texanos buscaron proteger su riqueza contra la inflación galopante de la época invirtiendo masivamente en plata, tanto física como en contratos de futuros. Lo que comenzó como una estrategia de cobertura terminó en un audaz esfuerzo por controlar el suministro global del metal, elevando los precios a niveles récord y culminando en un colapso catastrófico conocido como "Silver Thursday" el 27 de marzo de 1980. Este evento no solo causó pérdidas millonarias para los Hunt, sino que también sacudió los mercados financieros y llevó a cambios regulatorios significativos.

Antecedentes

El contexto económico de los años 70 fue clave para entender la aventura de los Hunt. Tras el fin de la convertibilidad del dólar en oro en 1971, el mundo enfrentaba una inflación descontrolada, inestabilidad monetaria y crisis energéticas, como la del petróleo en 1973. Los Hunt, cuya fortuna provenía principalmente del petróleo, vieron sus ingresos afectados por eventos como el golpe de Estado en Libia en 1969, que aumentó las regalías y redujo sus ganancias. Preocupados por la erosión del valor del dólar, optaron por la plata como refugio, ya que era más accesible que el oro (restringido por leyes estadounidenses en grandes cantidades) y tenía un valor subestimado, con usos industriales indispensables y una producción global insuficiente para satisfacer la demanda. Exactamente los mismos argumentos que se usan para explicar su explosión alcista de 2025.

Los hermanos comenzaron sus compras en 1973, acumulando decenas de millones de onzas de plata física, gran parte almacenada en Suiza. Para 1979, su estrategia se intensificó, atrayendo inversores saudíes a través del International Metal Investment Group, lo que les permitió adquirir más de 150 millones de onzas adicionales. En total, controlaron hasta el 80% del suministro mundial de plata disponible, excluyendo las reservas gubernamentales. 

La Estrategia de los Hunt 

Los Hunt no se limitaron a comprar plata física; utilizaron mecanismos financieros sofisticados para amplificar su control. Invertían en contratos de futuros en bolsas como el COMEX (Commodity Exchange Inc.), donde en lugar de liquidar en efectivo, exigían la entrega física del metal, reduciendo así el suministro disponible en el mercado. Aprovechaban el apalancamiento, pidiendo prestado a tasas bajas gracias a su reputación familiar, lo que les permitía controlar posiciones mucho mayores que su capital inicial. También formaron alianzas con inversores adinerados y saudíes para pooling de fondos, comprando más plata y futuros, lo que creó un "short squeeze" donde los vendedores en corto se veían obligados a cubrir posiciones a precios cada vez más altos. 

En los últimos nueve meses de 1979, acumularon más de 100 millones de onzas de plata y grandes contratos de futuros, representando un tercio del suministro mundial no gubernamental. Su brokers principal fue Bache Halsey Stuart Shields (luego Prudential-Bache Securities), a través del cual manejaban sus posiciones. 

La estrategia funcionó inicialmente de manera espectacular. El precio de la plata subió de $6.08 por onza troy el 1 de enero de 1979 a un récord de $49.45 el 18 de enero de 1980, un aumento del 713%, con futuros alcanzando $50.35 intradía en el COMEX. Esto generó un frenesí: personas empeñaban monedas y cubiertos de plata para vender al alto precio, aunque esto no bastaba para contrarrestar el control de los hermanos. Sin embargo, la joyería Tiffany's publicó un anuncio en The New York Times el 26 de marzo de 1980 condenando a los Hunt por acaparar y elevar artificialmente los precios.

El Colapso: Silver Thursday

El 7 de enero de 1980, el COMEX introdujo la "Silver Rule 7", restringiendo el apalancamiento y las compras a margen para limitar la acumulación de los Hunt. Esto, junto con la presión de la Reserva Federal para que los bancos detuvieran préstamos especulativos, secó el crédito disponible. Los precios comenzaron a caer más del 50% entre enero y marzo de 1980.
El clímax llegó el 27 de marzo de 1980, "Silver Thursday", cuando los Hunt no pudieron cubrir un llamado de margen de 100 millones de dólares. El precio de la plata se desplomó por debajo de 11$ por onza, cayendo más del 50% en cuatro días. Esto provocó pánico en los mercados de commodities y futuros, con temores de quiebras en firmas de Wall Street y bancos. Un consorcio de bancos estadounidenses proporcionó una línea de crédito para que los Hunt pagaran a Bache y evitaran un colapso mayor.

Consecuencias y Resultados Legales

Los Hunt perdieron más de mil millones de dóalres, aunque su fortuna familiar sobrevivió inicialmente hipotecando activos como su participación en Placid Oil. Su riqueza neta cayó de 5 mil millones en 1980 a menos de mil en 1988, agravada por declives en el precio del petróleo, el azúcar y los bienes raíces. El precio de la plata colapsó un 90% a $4.90 por onza en 1982. 

Legalmente, en 1988, fueron declarados responsables en casos civiles por conspiración para acaparar el mercado, ordenándoles pagar 134 millones a una compañía minera peruana. Esto llevó a algunas quiebras, entre las más grandes en la historia de Texas. Además, enfrentaron escrutinio del Congreso, multas de 10 millones de dólares cada uno, así como una prohibición de comercio en commodities y cargos por manipulación. La Comisión de Valores y Bolsa (SEC) investigó por no revelar una participación del 6.5% en Bache. 

Pero lo cierto es que lo que hicieron no se puede considerar un fraude. Bordearon la legalidad y, como se ha visto, fueron condenados por ello en casos puntuales, pero el gran problema fue lo que el sistema les permitió hacer. Ellos perdieron mucho dinero pero las consecuencias globales que afectaron a muchos inocentes llevan a una conclusión muy crítica de sus maniobras.

¿Lecciones Aprendidas?

El episodio de los Hunt resaltó los riesgos de la manipulación de mercados y el poder del apalancamiento excesivo. Llevó a reformas regulatorias para prevenir intentos similares, como límites más estrictos en posiciones de futuros y mayor supervisión de préstamos especulativos. Hoy, se debate si un acaparamiento similar sería posible, dada la mayor regulación y liquidez de los mercados, aunque eventos como la volatilidad en GameStop en 2021 evocan paralelismos. Este caso sirve como advertencia sobre cómo la ambición de algunos individuos puede desestabilizar economías enteras. 
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