Re: Cóbrate tu mismo
Ya he hecho otro pago con la VISA EMV.
Como siempre di la tarjeta y el D.N.I. a la vez.
La dependienta comprobó el nombre y pasó la banda magnética por el datáfono. Algún texto debió leer en la pantalla porque luego introdujo la tarjeta por la ranura de leer microchips.
Yo estaba preparado para tener que teclear el P.I.N. pero no hizo falta.
Salió el recibo como siempre y firme como siempre (¡bueno! esta vez hice una firma algo más decente).
Conclusión: Esa conocida cadena de grandes almacenes de la que todo el mundo ha oído hablar y de la que todo el mundo ha sido cliente está llena de tocapelotas.