Yo mismo
18/12/15 15:19
Ha comentado en el artículo
De mi ausencia
Tienes razón: ha dicho que no es decente en lugar de no es digno.
Aclarado este error, sigo manteniendo el resto de la argumentación, entre otras cosas por lo siguiente:
- Ha sido Negligente en muchísimas ocasiones (no sólo respecto a la corrupción).
- Ha mentido en numerosas ocasiones.
- Ha tratado de engañar, sin mucho éxito, lo cual nos lleva a incompetencia.
- Ha manipulado en el sentido de presentar la realidad de una forma distinta a lo que es para tratar de salvar, entre otras cosas, su imagen.
- Las decisiones han sido un desastre y tan sólo la ausencia de decisiones durante una buena temporada hacen que la caída se disimule.
- Etc…
En mi opinión, por lo tanto, en ningún caso se podrá decir que es decente; desde luego hay mucho más.
Dicho esto Pedro Sánchez (y otros) han hecho exactamente lo mismo con el cachondeo de situar el punto de la decencia en la corrupción (por motivos electorales) y pasar de subidas de IVAS (los dos hicieron lo mismo), reformas laborales (los dos en el mismo sentido), apoyos a bancos, (los dos hicieron lo mismo), pasar de los intereses generales (los dos hicieron lo mismo), el engaño en el 135 (venderlo como una regla de estabilidad cuando la clave está en la entrega de la prioridad de pago que los dos ocultan….)… etc…
El nivel para los políticos parece haberse situado en el “no han podido demostrar nada en un juzgado” de tal forma que a partir de ahí todo vale y ya se debe respetar absolutamente todo.
Hablas de violencia verbal. Negligencia me parece poco para un país en el que se han aprobado casi una decena (o la decena) de reformas laborales para la estabilidad del empleo en condiciones… todas ellas con unas medidas que introducen “flexibilidad” y luego sorprenderse que no se introdujo ni una pizca de estabilidad… Negligencia me parece poco para que los Bancos Centrales saquen toda una serie de “soluciones definitivas” para “restaurar el crédito” que he ido comentando en el mismo día que ni era solución definitiva, ni restauraba el crédito ni iba a mejorar la situación. Negligencia me parece poco cuando se presume de “un gran crecimiento espectacular” que viene de imputaciones de consumo y renta, y cambios metodológicos…. Etc, etc….
Esta semana, Pedro Sánchez, explicaba que la reforma del 135 de la constitución era introducir la estabilidad presupuestaria y que ahora buscaba introducir un cierto blindaje a “determinados derechos sociales”. La reforma del 135 no fue eso, sino que fue otra cosa; si lo sabe nos está engañando; si a estas alturas (y después de supuestamente haberlo estudiado para votado y haberlo estudiado para replanteárselo) no lo sabe es que es tonto.
Decir esto hoy es violencia verbal y no tardará en ser perseguible (si no lo es ya) porque evidentemente muestra a las caras una realidad: el que aquí escribe le tiene nulo respeto (lo confieso). Cómo resulta que algunos se han acostumbrado a parapetarse en las instituciones (lo cual tiene bastante poco de “decente” por aquella persona que lo haga)
¿sabes qué ocurre? Un impresentable le da un puñetazo a Rajoy y nos encontramos con que todo el que vote a la izquierda son unos impresentables, Otro impresentable dispara a Podemos y todos los que voten a la derecha son fachas… El domingo tendremos campañas organizadas, planificadas y pagadas haciéndose pasar por ciudadanos espontáneos que se preguntarán ¿Cómo puede haber tantos inútiles que votan a Fachas/Comunistas/Bolivarianos/ IBEX/ZPedos…? Pero no pasará nada.
Cada cual votará en función de sus circunstancias, opiniones…. Sinceramente creo que no tengo demasiados argumentos para convencer a nadie de que vote a una determinada alternativa. Tampoco para hacer cambiar a nadie de opinión (ni tan siquiera a los que no van a votar…)
Pero tras todo esto, el resumen es que:
- No creo que haya un problema de violencia, ni verbal ni física en la mayoría de las personas.
- Si creo que existen minorías de personas en todos los sitios, estamentos y credos que creen en la violencia. Esto sí que es un problema.
- Creo que existen grupos que, amparándose precisamente en el rechazo de la violencia, están favoreciendo la confrontación y abonando el campo para el problema anterior.
- No creo que los representantes sean representativos (son palabras distintos) de los anteriores.
- Creo que hay puestos institucionales (por ejemplo: presidente del gobierno), personas que ocupan esos puestos (por ejemplo Mariano Rajoy) y personas que les votan. Se puede y debe respetar el puesto; para respetar el puesto hay que exigir el máximo a la persona que lo ocupa; los votantes de esa persona traicionados no son iguales a este, son (al igual que el cargo) los mayores damnificados.