Nuestra experiencia con esta marca ha sido francamente mala, y ojalá a alguien le sirva para ir con muchísimo cuidado.
Entramos como tienda nueva y, sí, hemos pecado de novatos por confiar en el discurso comercial… pero precisamente cuando estás montando un negocio, lo mínimo que esperas es que te asesoren con rigor y profesionalidad. Y en nuestro caso, no fue así.
Al principio todo son promesas: que te ayudan, que si hay problemas hay opciones, que si el stock, que si soluciones… pero cuando empiezan las dificultades, la realidad es otra. No solo no te respaldan como te hacen creer, sino que la gestión se vuelve tensa y desgastante.
El tema del stock es otro punto clave: hemos vivido una falta de stock constante, que para una tienda es un desastre, porque te rompe la planificación, la confianza del cliente y hasta la viabilidad del negocio.
Y luego está el trato y el seguimiento cuando surge cualquier problema: en vez de intentar resolverlo con claridad, hemos sentido presión constante, mensajes insistentes y planteamientos que parecían más orientados a intimidar o “apretar” que a gestionar una relación comercial de forma razonable. Incluso se han llegado a decir cosas que, sinceramente, daban la sensación de que buscaban meterte miedo con consecuencias “extra” que no se habían explicado bien desde el principio.
Pero lo más surrealista de todo es el nivel de trámites y gestión administrativa. De verdad, me parece increíble que una empresa que se vende como “multinacional” o de nivel internacional tenga una operativa tan pobre:
- pedíamos algo tan básico como una factura o justificante claro tras un pago y nos daban largas o respuestas absurdas,
- y en otras ocasiones nos explicaban temas del IVA de una manera rarísima, como si haciendo un pago “de golpe” luego te devolvieran dinero de formas que no quedaban claras ni documentadas.
Todo esto, para quien está empezando un negocio, es una bomba. Porque lo último que necesitas es confusión, improvisación y falta de claridad en algo tan serio como pagos, facturas y condiciones.
Y por si alguien se lo pregunta: también ojo con el marketing de “producto europeo”. La marca será europea, pero la fabricación no lo es, y cuando lo comentas lo normalizan como si fuera irrelevante, a pesar de que para muchas tiendas sí es un punto importante y te han asegurado lo contrario inicialmente.
En resumen: mucho discurso comercial, poca transparencia y cero acompañamiento real cuando vienen mal dadas.
Si estás valorando trabajar con ellos, mi consejo es: todo por escrito, que te lo documenten todo (facturas, condiciones, compromisos), y no te quedes solo con lo que te prometen de palabra. (En nuestro caso, el comercial fue Rafael Polo Muñoz.)