Uff, no lo recomiendo en absoluto. Y lo digo después de vivirlo desde dentro.
Nosotros valoramos Reprepol por todas esas “ventajas” que te venden al principio: acompañamiento, marca fuerte, apoyo, soluciones si hay problemas… En nuestro caso, todo eso ha sido puro discurso comercial.
Mientras estás entrando y comprando, todo son prisas, amabilidad y promesas. Pero cuando empiezan las complicaciones de verdad (gestión, stock, tensión económica, incidencias), lo que te encuentras es cero apoyo real, cero humanidad y una actitud que, sinceramente, te deja con la sensación de que tu tienda es un número más.
En nuestro caso, el comercial fue Rafael, y desde el principio todo fue “tranquilo, no te preocupes, esto está controlado”. La realidad fue completamente distinta: falta de profesionalidad, mensajes ambiguos, nada por escrito y solo quiere llamarte por teléfono pero ni un documento que acredite lo que dice, presión constante y una forma de tratarte que no ayuda a resolver, ayuda a hundirte más.
Y lo que más me indignó: llegó un momento en el que incluso la prensa sacó un artículo sobre nuestra situación, y en vez de entender que eso podía ayudarnos (porque nos estaba dando visibilidad y nos estaba ayudando a vender para poder hacer frente a pagos), nos animaban a quitar el artículo. Tal cual. Como si lo importante fuera “que no se note” o que “no vea la gente lo que pasa”, en vez de preocuparse por el estado real en el que deja a una tienda que está intentando sobrevivir.
Ahí entiendes la prioridad real: vender ellos, proteger su imagen y presionar, pero no acompañar ni sostener a las tiendas cuando vienen mal dadas.
Y ojo, porque cuando hablas con otras tiendas cercanas que llevan la marca, te das cuenta de que esto no es un caso aislado. En nuestro entorno, prácticamente ninguna tenía una experiencia buena y muchas estaban deseando dejar de trabajar con ellos.
Así que, por favor, si alguien está valorando esto:
✅ comparad varias franquicias
✅ pedid TODO por escrito
✅ no os quedéis con las promesas
✅ y pensad que lo importante no es cómo te tratan al firmar, es cómo te tratan cuando hay problemas.
En nuestro caso, con Rafael como comercial, la experiencia ha sido lamentable.